Asociación de Vecinos de Fuentemilanos

El camino Real

El camino Real

El camino real a Ávila

Uno de los caminos ancestrales que cruzan Fuentemilanos, es el que desde tiempos inmemoriables ha comunidado la Ciudad de Segovia con Ávila, conocido como Camino Real a Ávila. Antes de las carreteras asfaltadas, las gentes se movían por caminos y senderos que discurrían entre las dehesas, los montes, o los márgenes de los ríos, siempre cerca de fuentes de agua y pastos para sus animales que tiraban de los carros de carga.

Este camino que os vamos a mostrar aquí tiene una distancia de 14 Kilómetros, partiendo desde la plaza de Fuentemilanos, hasta la plaza mayor de Segovia.

Arrancamos la ruta en la misma plaza de Fuentemilanos y continuamos por la Calle Segovia en dirección a la ermita del Santo Cristo del Consuelo, desde donde comienza el camino de tierra que desciende por el Cordel de las Tabladillas.

A unos 2,6Kms nos encontraremos una portera (puerta de finca de ganado) que deberemos abrir y después cerrar pues hay ganado suelto por la zona. El ganado son vacas tranquilas a las que debes respetar, sobre todo en épocas de cría. Descendiendo por este cordel, si miras a tu izquierda podrás apreciar las ruinas de la ermita de San Miguel, en el despoblado de Cristóbales. Continua el camino bajo unas encinas centenarias.

Te encontrarás otro par de porteras, seguramente cerradas antes de llegar al caserío de Paredones, que se encuentra en el kilómetro 4,5.

No te preocupes por el ganado pues no hacen nada, solo pasa despacio y respeta su espacio.

 

Cordel de Tabladillas o Camino Real a Ávila. Fuente: Cuaderno AV Madrona
Caserío de Paredones a finales de los años 90. Fuente: Cuaderno AV Madrona

Aquí, en el caserío de Paredones, tienes dos opciones:

  1. Bordear el caserío por el camino que sale a su izquierda.
  2. Bordear el caserío por el camino que sale a su derecha.

La única diferencia, es que el camino que bordea el caserío por la derecha en épocas de Noviembre a Marzo suele llevar agua el arroyo de la Dehesa y te toca mojarte un poco los pies. En este itinerario, lo hemos hecho por el camino de la derecha pues llevaba poco agua.

Unos metros más adelante, te encontrarás que el río Herreros que viene de Otero y el arroyo de la Dehesa que baja de Fuentemilanos, se unen al río Milanillos y dependiendo de la época del año lleva más (Nov – Mar) agua o menos. Normalmente se cruza bien aunque hay piedras en el fondo. Te recomiendo subir a una loma que hay a tu izquierda y cruzar más adelante de donde sale el camino. En caso de llevar mucho agua, te recomiendo volver al Caserío de Paredones y bajar al pueblo de Madrona por camino, para continuar unos 700m por la N-110 con mucho cuidado y volver al camino por el cementerio del pueblo.

Después de salvar este cruce del río Milanillos, te encontrarás unos metros más adelante con el río Frío y pasa lo mismo, dependiendo de la época del año, suele llevar más o menos agua, son unos 3m a cruzar, pero se suele hacer bien si hay poco agua. En caso contrario, descarta la opción o te calarás hasta las rodillas. 

Una vez salvados estos cruces de río, continuarás por el Cordel de los Paredones, un recorrido muy bonito por las dehesas de Madrona y llegarás al cruce con el Camino de la Rumbona, cruza y continua por el Cordel y cruzarás el arroyo Matamujeres, aunque no suele llevar ni gota de agua en todo el año. Poco después llegarás a otro camino que viene de Madrona, pero nosotros continuamos por el Cordel que termina en la zona del Centro Penintenciario de Torredondo y el cruce con la N-110. Aquí tienes dos opciones, yo recomiendo, subir a la Vía Verde del Valle del Eresma para evitar cruzar la carretera aunque puedes cruzar con cuidado y continuar hasta el pueblo de Perogordo.

En este punto del camino, hay dos opciones: Continuar por la Vía Verde del Valle del Eresma hasta Segovia (Barrio del Puente Hierro) o continuar por el Camino Viejo a Segovia desde Perogordo.

En este caso, tomamos el camino viejo a Segovia, pasando por el antiguo puente románico que salva el arroyo Tejadilla, y subimos hasta la Residencia Asistida y cruce de la N-110. Aquí puedes cruzar la carretera y continuar por el camino paralelo a la carretera que te lleva hasta el Circuito de Motocross Altos de la Piedad con unas vistas panorámicas de la Ciudad extraordinarias, para después bajar por la calle Camino de la Piedad, hacia la Calle Ezequiel González, bajar a la estatua de Candido el Mesonero, cruzar el puente de Sancti Espíritu y subir por el Paseo de los Tilos hasta Puerta de San Andrés para después girar a la izquierda por Calle Martínez de los Campos hasta la misma plaza Mayor.

Este trayecto del Camino Viejo a Segovia, seguramente lo hicieron cientos de veces nuestros antepasados en Fuentemilanos, aunque también muchas otras gentes de pueblos como Zarzuela del Monte, Valdeprados, Navas de San Antonio, Vegas de Matute y otros muchos que venían de Ávila por Villacastín.

ΘNota: Es un itinerario que se puede realizar perfectamente a pie, con un bocadillo en la mochila para disfrutar de los paisajes y los ecos de la memoria de nuestros antepasados.

Anécdotas y datos interesantes en esta ruta.

Aunque probablemente lo desconozcas, entre Madrona y Fuentemilanos, con acceso desde el Camino Real a Ávila, existían dos poblaciones: Bernuy de Rio Milanos (posteriormente Bernuy de Palacios) y Cristóbales.

Allá por el S. XV, Diego Arias Dávila, contador mayor del rey Enrique IV (hermano de Isabel la Católica) recibió de este grandes extensiones de terreno en el Sexmo de San Millán. Tierras y pastos de Madrona, Fuentemilanos, La Losa, Ortigosa, Otero de Herreros, Valsequilla, Riofrío, Valdeprados, Ciempozuelos, y algun que otro pueblo más… (cosas de Reyes y sus expropiaciones para sus amigos)

Los herederos de la poderosa familia Arias Dávila recibieron cuantiosa herencia, y se instalaron por ejemplo, en el torreón defensivo de Valdepadros que fué para el primer Conde de Puñonrostro, su hijo Juan Arias Dávila, desde donde gestionaban aquellas tierras expropiadas a las gentes de aquellos pueblos por orden del rey Enrique IV.

Los poblados de Bernuy de Riomilanos y Cristóbales quedaron deshabitados en pocos años después de recibir esas tierras la familia Arias Dávila con la exprociación de esos terrenos y la expulsión de los vecinos que allí desarrollaban su día a día.

Sabemos que el poblado de Bernuy de Rio Milanos, obtenía agua abundate y de gran calidad en la Fuente de la Tolla, fuente que alimenta el arroyo de la Dehesa (conocido en Madrona como arroyo del Cañuelo) el cual llevaba agua todos los meses del año. En el recorrido por el Camino Real a Ávila, justo después de pasar las porteras de la Finca de Paredones también puedes apreciar los vestigios de las torres de distribución (ladrillo y argamasa de unos 1,80cm) que conducían las aguas de la fuente por medio de caños cerámicos tipo teja para el abastecimiento de Bernuy de Rio Milanos.

Otro día pasaremos por la zona y tomaremos unas instantáneas de su estado ruinoso actual.

Torre de regulación de agua
Caño de las torres de regulación
Torre de regulación de agua

Pistas sobre el plano

Visigodos y Romanos en el camino

Como lo vés!!

Según los vestigios arqueológicos (necrópolis visigoda) localizados en la época de los años 60 en la zona de «El Guijo», entre el camino a La Rumbona y el Cordel de Tabladillas, ya en el término de Madrona, se puede confirmar la presencia de los Visigodos en la zona y posteriormente, algunos de los autóctonos comentaban sobre la existencía de una villa Romana de Madrona.

Para saber más sobre esto, aquí te dejamos un enlace a la página de nuestros vecinos de Madrona donde encontrarás más información. 

Anímate a hacer la ruta, en bici o andando y dejanos tus comentarios aquí abajo sobre la experiencia, sobre el contenido del artículo o sobre las dudas que tengas.

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